personaje
Oh la la! Hay que ver como están cambiando las cosas en Francia. La otrora faro del mundo en cuestión de tendencias está dando la campanada con Sebasten Chabal, el jugador estrella de su selección de rugby.
Para que os hagáis una idea, la mayoría lo compara con Atila, pero yo le veo más parecido al hombre de Cromagnon, que a fin de cuentas, también era francés. Da igual que la mayoría no tenga ni idea de ese deporte, ni haya visto un partido de esa cosa en su vida. Esa vacaburra lidera las descargas en Internet entre los galos.
Sus sonados placajes donde los dientes de los adversarios salen disparados y todo es un crujir de huesos, hacen las delicias de los amantes de la animalada y la sangre en el césped. La criatura ya tiene su propio muñequito en los guiñoles de la tele, con máscara a lo Hannibal Lecter incorporada.

¿A que no os imagináis a Beckham rompiéndole la mandíbula por cuatro sitios a un adversario en un partido de fútbol? Pues cuando veáis el video del que ya llaman el “placaje del siglo” seguro que tampoco os imagináis a nuestro amigo de estrella publicitaria de perfumes… C’est la France.
Beckham ha muerto, ¡Viva Chabal!
Se acabó el rollo “metrosesual” y anglosajón. Ahora se lleva ser una animalote-malote, y tener una corte de admiradores que jaleen las burrerías y se recreen una y otra vez viéndolas. Llevar greñas y barbas a lo Braveheart y tener ademanes de apisonadora.
Pero el Chabal no siempre fue así. Hace cuatros días no le hacía caso nadie, no es que fuese como Eva Nasarre ni mucho menos, pero tuvo que dar un giro radical a su imagen y lo hizo justo en contra de las tendencias del momento, liderando él la nueva corriente Neovacaburresca. Supo dar en el clavo y convertirse en lo que el público necesitaba. Una especie de gladiador moderno, sin concesiones a ningún tipo de glamour convencional preestablecido.
Nada de concesiones al rollo blandito. Un ejemplo. A algún periodista ya le ha dicho que si le sigue tocando las narices, le hace comer la cámara. Y lo dice con muy mala baba y acercándose mucho. Pobre muchacho, debió de pasar mucho miedín. En Francia los del Tomate lo iban a tener muy muy difícil.
Ya sabéis, si no queréis quedaros fuera de la nueva moda, ahora toca abonarse a un canal de esos de deportes raros y a disfrutar. También podéis probar en el metro a las 8 de la mañana, pero para eso es necesario metro noventa y huevera.
