El día que me dijiste: “Cágame”

historias

¡Es que no sé cuándo fue! ¡No sé si fue martes o miércoles, marzo o abril!…
(…)
Mira, yo sólo recuerdo que había sido una noche más, una de tantas. Habíamos cenado en casa, creo. Luego quedamos con estos en el Caribe para tomar la primera. Creo que fue la noche que Toti nos anunció que había decidido irse a Hamburgo, que con Miguel le iba genial y que estaba convencido… Sí, fijo, fue esa noche.
(…)
¿Pero por qué me discutes? ¡Déjame hablar, coño!
(…)
Te digo que no lo sé… no sé si habías bebido mucho, poco o regular…
(…)
No, no
(…)
Pues lo típico, le pillamos al camello de siempre.
(…)
A Rufo, sí.
(…)
¿Pero cómo que cuántas? Pues lo típico. Joder, lo-de-siem-pre, cuatro, dos para cada uno. ¿Pero es que acaso eso importa?
(…)
Yo no se lo he dicho a nadie. Te lo estoy diciendo a ti ahora. Pensé que te acordarías.
(…)
Bueno, pues es verdad, te lo juro por Dios. Lo que pasa es que nunca volvimos a hablar del tema… No sé, yo pensaba que igual a ti te daba vergüenza…
(…)
¿Qué? Joder, pero que pesao eres…
(…)
En mi casa, sí. Pero vamos a ver, ¿cuándo has tenido tú casa? Pues lo de siempre, acabamos a las mil.
(…)
Sí. De after, de after.
(…)
Mira, has sido tú el que me ha llamado, o sea que…
(…)
Yo no quiero meterme en tu vida Pablo. Solamente he pensado que quizás ahora te iría el rollo duro.
(…)
Pues por lo que te estoy contando.
(…)
Eres tú el que no me deja hablar.
(…)
¿Quieres saber el final o no?
(…)
Vale, vale.
(…)
Pues estábamos follando, como siempre. Yo estaba pedo pero me acuerdo perfectamente…
(…)
De elefante, ya ves.
(…)
No, estábamos solos.
(…)
Mario se había quedado, con las churris me imagino… como siempre que viene.
(…)
Nadie, sólo estaba Gus y que yo sepa los perros no hablan, así que no te preocupes.
(…)
Pues nada, estuvimos a ello un montón de tiempo pero yo no me podía correr, ya sabes que cuando estoy de pastilla casi nunca puedo…
(…)
Y poppers también, de todo, como en botica.
(…)
Como tenía la polla destrozada tuve que parar. Tú tampoco te habías corrido. De repente te diste la vuelta y pude ver esa expresión en tu cara… Te juro que no la podré olvidar en la vida. Parecías un demente. Por un momento me diste miedo… Y entonces me lo dijiste…
(…)
¡¡Pues cágame, Pablo!! ¡Me pediste que te cagara encima, joder!
(…)


Por Xurxo O.