Javier Morán - Fotógrafo de gente
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Blabla.: Mmm, veamos eres fotógrafo, te chifla la gente pelirroja, los calcetos blancos, el lumpen, la calle… ¿voy bien encaminado? Y a la vez trabajas para el diario el País, comprende mi desconcierto…
Javier Morán: Lo de fotógrafo sí, lo de los pelirrojos es verdad, lo de los calcetines blancos también (aunque me da igual el color; en general me gusta la ropa interior de algodón y en concreto los calcetines deportivos con rayas… ya sabes, de esos como para jugar al tenis), en cuanto a lo del lumpen y la calle; no sé muy bien de dónde lo sacas. Me fascina la gente, pero todo tipo de gente, no tengo prejuicios en eso; puede que no sean pelirrojos, ni lleven ropa interior de algodón, que no sean el lumpen de esta sociedad e incluso puede que sean todo lo contrario y me fascinen.
En cuanto a lo de tu desconcierto; a mi también me desconcierta. Trabajar para El País es genial. Me ha dado la oportunidad de conocer gente muy interesante que de otro modo quizás nunca habría conocido. Pero no sé que hay de desconcertante en eso. Me encanta mi trabajo y lo hago lo mejor que sé; sé lo que quieren y es lo que tienen. De todos modos mi trabajo no se circunscribe solo al EPS, trabajo para muchas otras publicaciones y cada una tiene sus preferencias y yo en mi trabajo personal también. Lo que hago es hacer lo que me piden pero con mi rollo y estoy contento de poder hacerlo.
B.B.: Así a bote pronto, ¿cuál consideras que es el personaje más maniático que has fotografiado?
J.M.: Normalmente cuando tengo que hacerle fotos a alguien no dispongo de mucho tiempo, a veces sólo del justo para encontrarle el mejor perfil o el más interesante. No me da tiempo a conocer en profundidad a la persona, auque es diferente si ya la conozco de antes y sé de qué pie cojea. Y aún así, no sería muy diplomático o educado hablar de eso. En general, hay mucha gente que se pone nerviosa a la hora de posar, ponen caras, ponen un lado, se tapan otro etc.… lo cual es muy indicativo de qué es lo que les acompleja o de cómo quieren que les retrates… a veces eso ayuda a que una foto sea mejor… pero lo mejor es que se relajen y confíen en ti.
B.B.: ¿Y en cuánto a ti? ¿Tienes alguna manía especial a la hora de enfrentarte a una sesión?
J.M.: No, no tengo manías. Reviso el equipo, pero es más una rutina profesional. En general no soy maniático… no sabría decirte ninguna.
Oye, creía que este número iba de maníacos no de maniáticos. De todos modos tampoco soy un maníaco; bueno, a veces puedo ser un poco maníaco depresivo, de esos que cambian de humor y pasan de estar eufóricos a estar de bajón… no creo que mi mente esté en perfecto equilibrio químico siempre ¿eso es que te falta litio, no?… Y así… maníaco maníaco… Una vez tuve una falsa manía persecutoria; creía que la gente se creía que me conocía, me miraban como esperando a que les saludase y encima cuchicheaban… Pensé que ése era el primer paso de una esquizofrenia o algo así, o que tenía amnesia… pero todo fue una falsa alarma, en realidad es que tenía un doble y me confundían él; se llama Mariano (yo soy más alto y no veo tanto parecido).
Otro día te cuento una historia muy graciosa de mi época de técnico de laboratorio fotográfico… a veces, de ver tantas fotos de la gente y en tantas situaciones cotidianas te crees que les conoces de algo; de la playa, la vecina, tu tía lejana, un rollo de verano… pero luego caes en que era de revelar sus fotos y esas personas no saben ni que tú existes (por lo que traían muchas veces yo creo que pensaban que los carretes los metes en una máquina y que por otra salen las copias y que nadie las ajusta)… te cuento más otro día.
B.B.: ¿Y en tu vida cotidiana? ¿Algún trauma infantil, tal vez? ¿Obsesión con el deterioro físico?
J.M.: No, no tengo manías o al menos no me he dado cuenta. Y traumas infantiles tampoco, vamos o eso creo, no me psicoanalizo así que no sé. Lo que si tengo son muchas historias de cuando era pequeño, historias que me parecen graciosas y que cuento porque así, vistas desde lejos, me sorprenden y divierten. A lo mejor en alguna de esas historias habría un trauma infantil en potencia… pero a lo mejor contar la historia ha sido una como sublimación o una catarsis… jejejejje no sé.
…y lo del deterioro físico, no me obsesiona. O no me obsesiona lo suficiente como para apuntarme a un gimnasio o hacer una dieta milagrosa. Me preocupa más el deterioro psíquico, perder el norte, o sobre todo perder las ilusiones… Lo que pasa es que soy un quejica, y es mucho más fácil quejarte de tus flancos y barriga que quejarse del hastío o de cuestiones existenciales.
B.B.: ¿Te gusta que te retraten a ti? O eres de los que se ponen nerviosos con una simple foto carné.
J.M.: No me suelo gustar en las fotos, pero tampoco me da pánico que me las hagan. Eso sí, no soy nada natural… siempre pongo cara de malo. Lo que es seguro es que lo hago mejor detrás de la cámara que delante de ella.
B.B.: ¿Cómo puede ser que en España haya todavía tantos fotógrafos de bodas, bautizos y comuniones? Yo pensaba que esos sacramentos estaban como un poco de capa caída…
J.M.: Pues ya ves que no. Aunque, a lo mejor como sacramentos sí que están de capa caída. Hay mucha gente que bautiza a sus hijos, les hace la comunión o se casa un poco por inercia. Hay mucha gente más inerte socialmente que coherente. Por ejemplo mis padres me bautizaron y me hicieron hacer la comunión (cuando ninguno de los dos cree)… y lo más fuerte es que esperé a mi hermano pequeño un año para hacerla juntos y que se ahorraran un convite (toma, otro año más de catequesis en la que los catequistas me contaban lo de ser bueno, el cielo y el infierno y mi padre me corregía en plan: -… Nada, cuando te mueres no hay nada, ni cielo ni infierno. N A D A). Pero bueno, tampoco les culpo, muchas veces hacer cosas por inercia social es lo más coherente, a veces no tiene sentido hacer de tu vida una cruzada… seguramente es más fácil que tus hijos hagan la comunión que explicarle a la vecina, a la abuela y a las madres de tus compañeros de curso que no la vas a hacer, ¿no? Además, las bodas, los bautizos y las comuniones aparte de sacramentos son productos de consumo en muchos casos; son como un coche o un perfume pero en su versión performance. Cuanto más estatus tienes o pretendes más te gastas en la ropa, el convite y el servicio y más vacilas. Pero necesitas fotos para certificar como fue y para tener un recuerdo de algo muy sentido e íntimo. Me acabo de acordar de que el día de mi comunión, cuando estábamos cortando la tarta, mi hermano me partió la cabeza con la espada ésa y me tuve que ir a urgencias a que me dieran 5 puntos. Aun así, tengo fotos de ese momento tan feliz en el que mi hermano y yo cortábamos la tarta (3 días después de la comunión real hicimos una sesión de fotos con otra tarta en la que me camuflaron los 5 puntos con el flequillo y el traje no tenía rastro de sangre ya). Lo de las bodas es diferente; aún no sé si me casaré, pero si son por papeles de residencia o por ventajas fiscales me parecen bien.
Y con respecto a los fotógrafos de BByC. Me parecen increíbles, es un trabajo muy difícil. Yo hice alguna boda hace tiempo y lo recuerdo como una pesadilla y no porque fuesen mis amigos los que se casaban, sino porque son un follón.
B.B.: ¿Es Alberto García-Alix el mayor exponente de la fotografía moderna en España o simplemente crees que los del PP de Madrid en un intento de parecer “enrrolllaos” le dan más y más exposiciones para hacer el paripé?
J.M.: La obra de Alberto García-Alix me parece impresionante, pero también hay muchos otros fotógrafos muy interesantes en España. Qué el PP le dé más exposiciones me parece bien, que le dé más exposiciones a él y a otros fotógrafos mejor y que el PP le dé más exposiciones a él y a muchos otros fotógrafos… mucho mejor. Pero para ser “enrrollaos” y no sólo parecerlo, el PP o cualquier otro gobierno deberían cambiar muchas otras cosas…
B.B.: Hace poco he visto por la tele he visto un tío (creo que era en Japón) que se dedicaba a subirle rápidamente las faldas a las tías, para luego bajarle las bragas y, con la ayuda de un colega, sacarle fotos a lo que pillase. Eso es denunciable, ¿no?
J.M.: Sí, supongo que eso es un delito y peor si luego cuelgas las fotos en la red. Pero en la fotografía como en casi todo, muchas veces, aunque haya legislatura sobre determinados temas como permisos, lugares, menores o fines, es más importante el respeto y el tener ciertos valores éticos tanto profesionales como personales. Las leyes son importantes pero hay determinadas situaciones en las que aunque no estés cometiendo un delito estás faltando al respeto a la gente. La industria de la fotografía es muy heterogénea de todos modos, y supongo que cada parcela tiene que tener ciertos valores o una especie de código deontológico que será diferente si eres fotógrafo de guerra, si eres paparazzi, si eres editor de una publicación sensacionalista, si haces publicidad etc.… Por eso, sea delito o no hay cosas que no se deben hacer… no sé… es como todo en la vida… ¿no?
B.B.: ¿PhotoEspaña cobra fuerza o sólo nos lo parece?
J.M.: Yo creo que no cobra fuerza y desde luego no lo parece ¿por qué lo dices?
B.B.: ¿En qué andas embarcado ahora?
J.M.: Jajajajajaajaaaj… Mira, al final una manía; me pone nervioso hablar de proyectos por si luego no los acabo, así que escurro el bulto siempre. Aparte de eso… VACACIONES.
Por Xurxo O.
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