Una casa en el arroyo
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En este primer número de BlaBlaMagazine iniciamos la sección de artes con arquitectura. ¿Qué vamos a mostrar? Los objetivos se presentan en diversas direcciones: Mostrar qué se esta haciendo, presentando ejemplos de lo “último”, influyente, o más avanzado; pero también descubriremos los experimentos del pasado que han determinado de una manera u otra los lugares donde vivimos, los museos que visitamos, los centros comerciales donde compramos etc.
¿Los criterios? amplios, desde saber que camino esta desarrollando el crecimiento de nuestras ciudades, las nuevas formas de habitar, hasta como influyen los nuevos modos de vivir, de trabajar, de amar en la construcción de nuestro entorno. Si en otras secciones descubrirás que se esta haciendo, que se esta viendo, donde, quien, y que lleva puesto; aquí te harás una idea del escenario donde esta ocurriendo.
Pero como a veces lo más nuevo no implica lo más importante, ni lo más cercano, lo más influyente, haremos un viaje del pasado al futuro, de Albacete a Shangay, desde el Museo de Arte Contemporaneo de Kazazawa , por poner un ejemplo, hasta el Edificio de Viviendas que hay al lado de tu casa.
Empezamos…
LA CASA SOBRE EL ARROYO 1943-1945, Mar de la Plata – Argentina
Amancio Williams 1913 – 1989
Mientras medio mundo se destrozaba en Europa durante la Segunda Guerra Mundial, al otro lado del Atlántico un joven arquitecto construía para su padre, el músico Alberto Williams, una pequeña casa en mitad de un bosque, que aunque no es muy conocida para el público en general, es una de las obras maestras de la arquitectura del Siglo XX.
Hay que recordar que estamos en la época en que se están asimilando todos los experimentos de arquitectura moderna que se desarrollaron en el periodo de entreguerras y que, tras la finalización de la 2ª Guerra Mundial, van a ser aplicados masivamente en todo el mundo configurando lo que hoy son nuestros hogares y nuestra ciudades. Las viviendas se reducen a lo mínimo funcional conviviéndose en “máquinas de habitar”, los nuevos materiales como el hormigón armado ensayan sus posibilidades constructivas y estéticas, los edificios se desnudan de ornamento…
En la Casa sobre el Arroyo encontramos todos estos elementos, y además, otros que tardarán en querer ser revelados: paisaje, lugar y poesía.

Sobre un pequeño arroyo surge un puente, sobre el potente arco de hormigón que lo define se planta una casa casi hecha de cristal que introduce los árboles del bosque.
Por su aspecto parece querer definirse ajena a su entorno, ha aterrizado sobre el bosque fabricada de materiales extraños, hormigón, acero y cristal. Pero contiene en su interior mecanismos que la atan a él y que la hacen formar parte del territorio.
La casa no aparece al final de un camino, ni a un lado, sino que literalmente es parte de un camino que discurre por el bosque, entra por un lado de la casa, asciende dejando atrás el exterior y revelando poco a poco el interior. Ya dentro, descubrimos que lo que hemos dejado atrás sigue estando presente, la gran cristalera que rodea la casa permite ver las copas de los árboles y las hace formar parte del cerramiento de la casa. Una vez dentro podemos decidir quedarnos o continuar el camino que en un proceso simétrico sale por el otro lado devolviéndonos al bosque.
La primera vez que vi esta casa en revistas o libros me dio la sensación de que contaba la historia de un encuentro, dos personas caminan desde dos extremos opuestos, se encuentran sobre un puente y deciden no seguir, quedarse a vivir allí, sobre el arroyo.

Desgraciadamente la realidad no suele seguir caminos tan románticos. Tras la muerte de sus propietarios, la casa cambia de manos varias veces hasta quedar en el abandono y la ruina. En el año 2004 se incendia completamente.
Actualmente se desarrolla su reconstrucción por parte del Gobierno Argentino.
Por Ricardo Pariente

