Husos
Blabla: ¿Qué es Husos?
Camilo: Husos es una pequeña oficina de arquitectura y urbanismo multimedia comprometida especialmente con la preservación de diferentes formas de vida relacionadas con procesos de globalización alternativos. La oficina la llevamos Diego Barajas y yo. Pero generalmente hacemos equipo con gente de otras disciplinas, por ejemplo Francisco Amaro, biólogo y coautor de un proyecto nuestro, también trabajamos con artistas, diseñadores, músicos, sociólogos, entre otros. Tenemos nuestra base en Madrid y hacemos proyectos principalmente entre España y Colombia, aunque hemos hecho algunos trabajos en sitios como Rotterdam o Sao Paulo o ahora mismo en Yerevan en Armenia.
B.B.: ¿Qué arquitectos, diseñadores, interioristas, pintores, creadores… os interesan?
Diego: Creo que en nuestro trabajo juega un papel fundamental más que otra la arquitectura anónima, la de los no arquitectos, más que la “alta arquitectura”, las apropiaciones que hace la gente de su espacio, las iniciativas autoorganizadas, etc., seguramente muy influenciados por el contexto bogotano donde crecimos y donde la informalidad muchas veces lleva a la gente a soluciones increíblemente creativas. Vemos un gran potencial en esa realidad, y una fuente de ideas innovadoras y experimentación; es a estas realidades a las que nos referimos cuando hablamos de “realidades proyectos”.
C.: Tal vez por esto nos interesa también el urbanismo holandés en general, basado en la observación de lo cotidiano y lo ordinario. En términos culinarios muy básicos, si relacionamos la alta cuisine a la cultura francesa, el referente de Holanda serían más o menos las patatas fritas. No por nada Holanda es la cuna de Vermeer, el gran pintor de lo cotidiano, o de Gran Hermano, o de los grandes cartógrafos; una cultura tradicionalmente interesada en la realidad del día a día por vulgar que ésta parezca. Entre los arquitectos, el trabajo de Scott Brown y Venturi o el de OMA y Rem Koolhaas siguen siendo referencias importantes para nosotros por su compromiso con la realidad y con la investigación. En cierta forma nos sentimos herederos de su trabajo, sin embargo en ellos, como en otros grupos de su generación, nos parece que aún sigue habiendo una gran distancia entre los proyectos de investigación y las propuestas para edificios, un asunto que para nosotros es necesario resolver en los proyectos que hacemos, ya sean escritos o construidos, donde intentamos romper la división entre investigación y proyectación.
B.B.: ¿Y una actuación, obra, edificio que os haya marcado o llamado mucho la atención? ¿Por qué?
C.: Está por ejemplo la biblioteca pública de Rotterdam, un edificio “feo” que a los arquitectos no les suele interesar mucho, pero que tenía una vida increíble, con un millón de visitantes al año, era un espacio público que aglutinaba muchos grupos de gente, organizado en plantas conectadas por escaleras mecánicas que cruzaban el atrio central, tipo centro comercial. Había fiestas infantiles, periódicos procedentes de muchos países que atraían inmigrantes, se jugaban partidas de ajedrez entre personas que no se conocían en un tablero gigante en el vestíbulo del edificio. Había pequeñas salas que se alquilaban a músicos…
España, como los países tropicales tiene mucho que perder con el cambio climático.
B.B.: Recientemente habéis participado en Freshforward, ¿cómo ha sido la experiencia?
D.: Para nosotros cada artículo o exposición que hacemos, es una forma de reafirmar ciertas ideas y reflexionar sobre la dirección en la que estamos avanzando. Creo que Ariadna Cantis, como comisaria de la exposición, está generando a través de Fresh una plataforma con mucho potencial para visibilizar lo que se está haciendo en Madrid hoy en día desde un punto de vista sobre todo experimental, que antes no existía.
B.B.: Parece ser que se trata de una exposición de valores madrileños, pero vosotros sois colombianos…
D.: Somos colombianos, nos educamos allá y trabajamos en Bogotá gran parte de nuestras vidas, es una influencia que ha marcado nuestra forma de trabajar y de ver el mundo, y que con los años hemos reafirmado, aunque luego estudiáramos ambos en Holanda, Camilo en Glasgow, o yo aquí en Madrid. Pero a la vez y no de manera excluyente sino incluyente somos parte del nuevo Madrid, parte del potencial que ofrece una ciudad que tiene la suerte de atraer gente de cada vez más lugares del mundo. Aunque esto no parece aún evidente para todo el mundo.
B.B.: ¿Realmente es tan terrible lo del cambio climático?
C.: Sí, y España como los países tropicales tiene mucho que perder con el cambio climático, ya que es justo allí donde las consecuencias pueden ser peores por el aumento de las temperaturas. Los países del trópico paradójicamente, siendo los que menos emisiones de CO2 aportan al tener menos industria y consumir menos energía, se verán desproporcionadamente afectados por el cambio climático. El cambio climático es otra de las consecuencias del sistema de producción actual, que en vez de preservar la posibilidad de que nuevas formas de vida florezcan parece más bien ir en contra de tal diversidad.
El precio de la vivienda aquí resulta especialmente gravoso para las personas que están empezando, al contrario de toda lógica.
B.B.: ¿Cómo veis el problema de la vivienda en España? Se habla constantemente de él. ¿Pensáis que es peor que en otros países?
D.: Sí, es gravísimo al menos dentro del contexto europeo. Nuestra experiencia en otros países ha sido tener que pagar mucho menos por una vivienda. Aquí resulta especialmente gravoso para las personas que están empezando, al contrario de toda lógica. Se necesitan estímulos para la emancipación, para que los jóvenes hagan su propia vida cuanto antes y para que personas emprendedoras puedan empezar sus proyectos profesionales, estos estímulos son por ejemplo el acceso a alquileres y espacios de trabajo con un costo reducido. En general podríamos decir que la falta de soluciones al problema de la vivienda para los jóvenes que se emancipan froma parte de una carencia a nivel más general de enfrentar desde la arquitectura la nueva realidad social de Madrid. Desafortunadamente, se sigue muchas veces el modelo de la llamada “primera modernidad” de vivienda estándar para una sociedad homogénea y que se basa en la familia tradicional, ahora hay muchos tipos de “familias”…
No sólo se trata de los jóvenes que se independizan, también están los inmigrantes de diferentes grupos y culturas, las personas mayores; cada grupo muestra necesidades particulares. Falta un debate serio desde la arquitectura, sobre cómo dar espacio a esta nueva realidad diversa de una ciudad cosmopolita como Madrid. Por un lado desde la gran escala, como se planifica un territorio de cohesión frente a esta diversidad a la vez sin menguarla. Por otro lado a nivel tipológico e incluso atmosférico, me refiero al ambiente, a la experiencia que ofrece cada espacio y que va mucho más allá de lo puramente tectónico.
B.B.: ¿Posibles soluciones?
D.: Sobre este tema hay dos aspectos que podríamos mencionar. Por un lado hay una necesidad de crear estrategias de acción desde lo político. Buscar nuevos modelos para la creación de viviendas baratas, seguramente limitando los precios del suelo. Por otro lado, desde la arquitectura es necesario pensar en innovaciones tipológicas, repensando también modelos de pisos compartidos entre estudiantes o edificios donde se compartan espacios comunes, y no simplemente limitar las propuestas a reducir la cantidad de metros cuadrados de las nuevas viviendas. Es importante conectar el tema de la vivienda para jóvenes con los espacios comunes y públicos, relacionarlos con otros colectivos.
En la práctica muchos jóvenes comparten grandes pisos de esos que se construían antes para familias numerosas. Adaptados por estudiantes, además de resolver un problema económico se convierten en espacios para socializar y donde se genera una forma distinta de convivencia. Es un campo en el que se podría experimentar más con nuevos modelos de habitabilidad.
La competencia hoy en día se da más entre ciudades, o regiones que entre países.
C.: Por otro lado las viviendas se han convertido en lugares híbridos, en muchos casos lugares de producción, donde se empieza un proyecto profesional o se establece un taller en casa. Una vivienda que es a la vez lugar de trabajo requiere no sólo unas condiciones interiores distintas, sino que a su vez una relación distinta con el resto de la ciudad que una vivienda entendida en el sentido tradicional. Deberían ser más abiertas, más conectadas y flexibles.
B.B.: ¿Creéis que hay mayor preocupación ahora por hacer una arquitectura de calidad o es sólo un concurso entre países?
D.: La mayor parte de la ciudad que se construye hoy es de unas cualidades muy pobres y por entidades que solo velan por sus intereses privados. Sobre todo por que se ve exclusivamente como un negocio, es el caso de la costa española o de la periferia de Madrid, donde son excepciones los ejemplos de arquitectura construida que demuestre ciertas preocupaciones más allá de ser un buen negocio.
Sin embargo hay una nutrida minoría que esta surgiendo en muchos sitos del mundo y sobre todo joven, concienciada y preocupada por estudiar modelos de ciudad sostenible.
C.: Dentro de esta minoría hay una preocupación mayor por la ciudad y por el urbanismo, más allá del objeto arquitectónico, lo cual es apenas natural y deseable cuando ya es una realidad que la mayoría de la población mundial vive en ciudades. Hay una presión del contexto para buscar soluciones innovadoras ante esta realidad. La competencia hoy en día se da más entre ciudades, o regiones que entre países.
B.B.: ¿En qué estáis trabajando ahora?
C.: Por un lado un proyecto de investigación con artistas y diseñadores en Armenia sobre las transformaciones espaciales causadas por procesos simultáneos de individualización y globalización aceleradas después de la caída del comunismo. Es un proyecto que hacemos en colaboración con Utopiana, un grupo de arte armenio-suizo. De alguna manera este trabajo sigue la línea de “Dispersión” una investigación sobre estilos de vida cosmopolitas y nuevas formas de ciudad globalmente dispersas que Diego publicó como libro hace unos años en Holanda donde partía de algunos grupos de comunidades transnacionales de migrantes y de espacios como los locutorios como nuevos espacios públicos que conectan esta nueva ciudad globalmente dispersa.
También estamos desarrollando junto con Francisco Amaro, un biólogo manchego muy entusiasta, y con entomólogos de la región de Cali, un proyecto en Colombia de jardines en red que hemos comenzado a través de una acción puntual, un “Edificio Jardín Hospedero y Nectarífero para Mariposas de Cali”, que está actualmente en construcción y que nació como encargo de unas clientes magnificas, Isadora y Margarita, que tienen un pequeño taller y tienda de diseño llamado “Taller Croquis”. Consiste en promover y consolidar una red autogestionada de jardines con vegetación autóctona de la ciudad de Cali, que atraiga la avifauna nativa y que permita que esta se pueda mover por la ciudad, preservando aunque sea a muy pequeña escala la bio-diversidad del ecosistema.
En el caso del edificio jardín que está actualmente en construcción y terminada su primera etapa, se trata a la vez de una estrategia de marketing de la tienda, donde se relaciona la identidad de ésta con los valores locales de Cali, en éste caso las mariposas locales y la bio-diversidad natural. Es una estrategia de doble beneficio tanto para el bien común (la ciudad) como para el privado (la tienda).
Para difundir la idea de participación en la red medioambiental planeamos diferentes estrategias como las Realovelas, como medio de comunicación con la gente, sumergiéndola en nuevos discursos pero a través de narrativas que ya conocen es decir el melodrama. La Realovela es una especie de hibrido entre Reality y Telenovela, pero hechas por la gente común y grupos multidisciplinares de urbanistas, actores, productores, etc, que se difundirá a través de infraestructuras participativas como You Tube.
Haciendo varios estudios y observaciones hechas en campo, vimos la enorme difusión que tienen estos dos géneros y su gran potencial como herramienta de comunicación incluso en diferentes contextos marginales donde la arquitectura tradicional no llega. Nuestra idea fue utilizarlos como herramientas en la construcción de modelos urbanos, a partir del poder de autoorganización de la gente y utilizando medios inmersivos como la televisión, pero de una manera participativa, es decir TV por Internet. Algo así como utilizar las narrativas del amor como herramienta de diseño…
www.freshmadrid.com
www.freshforward.net
www.husos.info
Por Xurxo O


