David Adjaye

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David Adjaye, arquitecto nacido en Tanzania en 1966 y con base profesional en Londres donde posee su propia oficina, Adjaye Associates, forma parte de la nueva generación que alimentará probablemente el Star System arquitectónico en los próximos años. ¿Qué ofrece?

 

 

 

-Es joven: Tener 40 años es ser casi un ‘teenager’ en una profesión como la Arquitectura.
-Posee un atractivo exotismo: Es de raza negra, en una profesión que como el golf, la natación o el tenis ha tardado en dejar de ser eminentemente un club exclusivo para blancos.
-También puede presumir de buena agenda: En su cartera de clientes aparecen, Ewan Mc Gregor, Jake Chapman o Alexander McQueen.

Pero además, David Adjaye estudió en el prestigioso Royal College of Art de Londres lo que le permite practicar el ‘cross over’ arquitectura – arte, que dota a su práctica de una base intelectual muy cool y de una pátina de ‘alta cultura’ que le permitirá ser publicado más allá de la página de arquitectura de ‘The Guardian’o de ilustrar un editorial de interiorismo en ‘Diseño Interior’. Esta condición híbrida arquitecto-artista le ha llevado a colaborar con artistas como Chris Ofili, ganador del premio Turner y uno de los archifamosos ‘Young British Artist’ o a realizar junto a Olafur Eliasson el Pabellón T-B A21 en la Bienal de Venecia de 2005.

En sus primeras obras ya se adivina esta formación fuertemente conceptual. Tanto en la Casa Elektra (Whitechapel, Londres 1998–2000) como en la magnífica Dirty House (Shoreditch , Londres 2001–2002) la estrategia consiste, por un lado, en diferenciarse radicalmente del entorno inmediato, y por otro, en aislarse de él utilizando grandes paredes ciegas sin huecos que establezcan relaciones visuales interior-exterior. Las dos viviendas se plantean entonces como interiores desconectados y abstractos donde dar rienda suelta a un minimalismo descarnado, exacto e incontaminado que funcionaría como un perfecto set para una sesión de fotos de i-D Magazine.


 

Porque si hay algo que no se puede negar es que los edificios de David Adjaye poseen una potente fotogenia. Sus dos Idea Stores (2001-2005), ambas en Londres, aparecen como dos piezas de joyería cristalina y luminosa en medio del tejido gris y homogéneo del East End. Estos proyectos supusieron un salto definitivo de escala y la entrada en la 1ª liga donde sigue jugando con el nuevo Museo de Arte Contemporáneo de Denver o uno de los pabellones de la nueva ‘Disneylandia’ del arte, espectáculo que los petrodólares están construyendo en Abu Dhabi.

Habrá que seguir a David Adjaye de cerca y comprobar si es capaz de mantener el ritmo trepidante de la Superliga. Tanto mantener la fuerza conceptual de sus primeras obras domésticas, como resistir el complicado diálogo que le tocará entablar con políticos, promotores y opinión pública, necesitarán de él que sea un buen corredor de fondo. ¿Le ayudará la genética?

www.adjaye.com

Por Ricardo Pariente